Con un beso aprendí, que lo que tu boca calla, donde las palabras se tornan mudas, tus labios responden con frenesí. Con un beso aprendí, que el miedo no existe cuando estoy cerca de ti. Con un beso aprendí, que existen la mariposas, que son libres, y que vuelan cerca de mí. Con un beso aprendí, que la mejor de las sonrisas se esconde, precisamente allí…