jueves, 29 de septiembre de 2011

Nostalgia de un abrazo...


Te extraño entre mis brazos,
y aunque agotados ya
mis párpados,
buscándote,
abrigo el recuerdo
en tu ausencia,
hasta tu regreso.
Necesito extrañarte,
arropar el capricho de amarte,
y recordarte.
Son pensamientos en voz alta.
Y es que la nostalgia
se apoderó de mí
y de mis sentimientos
un día cualquiera
abrigándome también entre ellos,
entre las raíces de la soledad
y del intenso frío del invierno
de mi corazón.
Soledad,
soledad ambulante
que transita por mi piel.
Que se aposenta sin permiso
llenándome de tristeza y
cubriendo mi sonrisa
a la espera de que amanezca
una vez más.
Gélidos son sus sentimientos,
pero cálida es la ilusión
que habita tras ellos.
Te extraño yo,
y te extraña mi cuerpo,
y te extraña mi abrazo,
y te sigo extrañando
entre mis brazos.
Nostalgia de ti y de tu cobijo.






(27 Septiembre 2011)

2 comentarios:

  1. q hermoso!!!!
    me gusta como describes cuando la soledad sustituye al ser querido....

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  2. Gracias, Diana! :)

    Como dice Paulo Coelho en uno de sus libros, hay que tener cuidado con la soledad, pues es tan viciosa como las drogas más peligrosas.
    Abrazarse a ella no es malo. Que transite por nuestra piel, que nos invada... tampoco lo es. Pero hemos de albergar cierto halo de esperanza para resurgir de nuevo y aparcarla.
    Muchas veces la soledad nos da la oportunidad de sentir sensaciones que, quizás, de otra manera no las hubiéramos podido 'captar'. Es hermosa la soledad cuando una sonrisa se esconde tras ella, cuando el amor resurge de los buenos recuerdos que nuestra alma guarda... pero que triste es cuando el dolor y las lágrimas nos invade. Sonrisas, amor, dolor y lágrimas... sensación de contrastes que se van alterando ahora unas, ahora otras...

    Un beso y un abrazo también!

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