miércoles, 15 de mayo de 2013

Respirar-te…

Me falta el aliento.
Tengo tu nombre atravesado en mi garganta.
Y sin embargo (te) respiro.




(Respirar-te, 2013)

domingo, 12 de mayo de 2013

Ora el silencio…


Donde habita una pausa reza el silencio…



           Ora el silencio

           He ‘escrito’ un silencio en una hoja en blanco.
           -¿Dónde? -tú me dirás.
           Y yo te respondo: -Un silencio no se lee, se respira…




(ora el silencio, 2013)


jueves, 9 de mayo de 2013

La España del siglo XXI...


He buscado entre las gentes un motivo de alegría. Más allá de los ‘suyos’ no he logrado encontrarla. Camino por las aceras de una ciudad habitada por el desempleo y puedo palpar la tristeza; nunca antes me había encontrado todo ‘esto’. Miradas ausentes, gente asustada, una media sonrisa y unos andares costosos. Creía en otro tipo de ‘pobreza’, en esa pobreza de antes, la del tiempo de mis abuelos… pero en realidad ellos eran mucho más felices de lo que somos ahora en esta época. Sí, lo eran; no tenían nada y te lo daban todo. Hoy en día la ‘pobreza’ va más allá de todo aquello. Pero ahora… ahora nunca me hubiera llegado a imaginar a la gente rebuscando entre contenedores; se me encoge el alma solo de pensarlo, y más aún de verlo. Y de pensar en toda esa gente ‘sin techo’… ¡cómo está el país! Podría hablar de la clase política, de los recortes en educación y sanidad, (de por qué ‘no’ en el ejército) de la (in)justicia española, de los desahucios… podría hablar de todo ello, podríamos hacerlo… daría a mucho. No cierro los ojos a esta nuestra realidad, no los cierro… pero lo dejo allí, en el aire… es solo una mera reflexión; o no tan ‘mera’.
Escribo muchas veces de lo que me apetece, escojo un tema y lo plasmo. Otras, me dejo fluir sin saber por dónde seguirán las palabras que van surcando en una hoja en blanco, como ahora. Y a pesar de que me gusta más escribir sobre el deseo, la sensualidad y los cuerpos desnudos… siempre voy a dejar un espacio para este tipo de desnudez humana.

A veces pienso, siento, me expreso…

Y me quedo en mi mundo de locos… ¿rara yo? y yo te respondo: ¡qué bien!, voy por buen camino... mejor en un mundo de locos que en un rebaño de tontos. Sonríe, nunca dejes de hacerlo… 





La España del siglo XXI

¿Qué hay de tus lamentos y de tus alegrías en este circo de la vida? ¿Qué hay de tus tristezas embarradas, de tus lágrimas olvidadas en un desierto de asfalto, de aquellas miradas ciegas en la distancia, de tu media sonrisa caída y marchita? ¿Qué queda de ti en tus penas? ¿Qué queda ya de ti en tus sueños? ¿Qué hay de teatro y qué hay de cierto en este escenario medio muerto?
No escucho ni siquiera la radio. El periódico resta empapado en aquel charco de lluvia mojada. Y el televisor es un viejo mueble olvidado lleno de polvo. ¿A caso estamos ciegos o somos tontos?
Mejor vivir en un mundo de locos. Hace tiempo que el mundo real da verdadera pena.




(La España del siglo XXI, 2013)



martes, 7 de mayo de 2013

Respiro...

Como una bocanada de aire fresco 
en el ambiente…


respiro.




(Respiro, 2013)


viernes, 3 de mayo de 2013

Nostalgias del ayer y mías...


Cuando la vida te da la mano a veces se tiene la sensación de que las cosas son mucho más fáciles. Otras veces no es así. El hombre por naturaleza tiende a complicárselas muchas veces. Las nostalgias son recuerdos de nuestro viaje continuo del día a día. Y aunque vivamos en presente, el ayer resta siempre entre nosotros. Otra cosa distinta es que vivamos anclados a él. Pero muchas veces en nuestros ratos de soledad andamos hurgando en esos momentos; esos recuerdos felices o no de los años que van arrugándonos la piel, pero no el alma. Siempre habrá una lágrima, una sonrisa, una mirada hacia ellos; los sentimientos no pueden esconderse,  mucho menos las personas que se han subido a nuestro tren.
El ayer sabe tanto de nosotros como nosotros sabemos de él. De todas maneras, haz de tu vida un tiempo presente sin olvidar todo lo que has vivido hasta hoy.
Todo en esta vida son lecciones y las nostalgias se encargan muchas veces de recordárnoslas, aunque el olvido se meta de por medio. Todo tiene un ‘por qué’.


Nostalgias del ayer y mías

Qué sabe el ayer de mí…
qué sabe él de mis nostalgias.
Dónde aprendió a guardarlas,
si de mí el olvido hizo su otro yo.

Oscuro paraíso de infinitas lunas;
de recuerdos postrados en la lejanía.
Aquí, tan cerca de mí,
y a la vez tan perdida.

No cabe el verso en mi garganta,
no cabe.
Me alimento de rutinas
y de momentos esclavos del silencio.

Y de ese ayer que navega a su antojo
en mis entrañas;
sin yo saber nada,
o quizá, sabiéndolo todo…

 ¿Dónde fue a parar la primavera?
¿Dónde se escondieron las margaritas?
¿En qué lugar se cruzó el olvido?
En qué lugar se cruzó conmigo…

Qué sabe el ayer de mí
y de mis nostalgias,
qué sabe él, dime.
Y qué sé yo.




(Nostalgias del ayer y mías, 2013)