viernes, 25 de octubre de 2013

Lenguas poéticas...

El silencio es un idioma que no todo el mundo sabe hablar;
y la lengua ese órgano del que deberíamos abusar, tan solo,

para saber besar.




(Lenguas poéticas; 2013)

lunes, 21 de octubre de 2013

Hastío...



Reza una frase que: “la vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento."  Y existen momentos, pero también existen personas. Hay quienes en esta vida te ‘prestan’ su calor, pero también las hay que solo logran ‘calentarte’. Y la diferencia está en saber con quién compartir esos momentos. Nada sucede por casualidad.
La vida es ese ‘algo’ más que todos solemos buscar. Y yo hoy ando buscando ese frío donde poderme abrazar. El otoño promete pasar de largo.


A veces siento, pienso, me expreso... y a veces también grito a través de mi pluma.



Hastío...

Arañar, morder, gritar (hasta rabiar); dejar al eco también hablar. Abrazarse al silencio: pero jamás... ¡jamás callar! Más tarde, (quizá), romper a llorar. Rebelarse; igual que el verano en pleno mes de octubre.
Cómo extraño el frío en este tiempo... (tan solo el frío).






(Hastío, 2013)

miércoles, 9 de octubre de 2013

Mañanas siempre así…


Que el gris no te confunda en la mañana. Que el misterio de un nuevo día no te haga retroceder. Que siempre habrá más colores. Y que siempre tendrás una nueva oportunidad. Que la mañana se muestra todos los días y, que tú, eres especial. Mañana siempre es hoy, mañanas siempre así...





Mañanas siempre así…


Mañana gris,

Ilumina, tu presencia, igual que el sol.
Ilumina, tu sonrisa, este hoy.
Iluminas un nuevo día, siempre tú,

Mañana es hoy.


Se viste de terciopelo con tu voz,
Se maquilla de esperanza e ilusión.
En el puerto esmeraldas,
y en la calle, avenida amor,

Mañanas aquí.


En el cielo se dibuja el color,
tu mirada infinita pinta sobre él,
y aparece solitario un gorrión,

Mañana azul.


Siembra de deseos este amanecer.
Cubre de perfume mi jardín.
Y regálame una flor que se parezca a ti,
…rojo pasión,

Mañanas siempre así.



La tarde cae sobre mi piel.
Emerges en silencio al respirar.
Y se apodera un sentimiento sin cesar,

Mañanas a flor de piel.


Es la noche una nueva oportunidad.
Regresas, vienes y vas.
Y el eco nos transporta a otro lugar,

Mañanas en la oscuridad.


Y el silencio,
Y la luna,
Y la madrugada,

Mañanas acostumbradas a ti.

Y regresa como ella, (siempre) como cada mañana.





(Mañanas siempre así, 2013)



sábado, 5 de octubre de 2013

Algo de rojo sobre gris...


Pinceladas, bocetos, fragmentos por escribir, diminutas historias que dan a pensar; sabe Dios que sí… Sobre la retina del tiempo resta una entrega y, muchas más.



 Algo de rojo sobre gris…

Me pido el gris para caminar por la vida. Y me pido el rojo para detenerme en ella. Y si me sobra, me pido el resto de colores para dar pinceladas allí por donde quiera que vaya.

No sé por dónde debo empezar. Mis pensamientos son un verdadero caos. Una extraña mezcla de sensaciones. Como decir que quisiera llorar y reír a la vez. Como quererlo contar todo y no ceder ni una sola palabra a cada hoja en blanco que resta por escribir.
No quedan restos de mis lágrimas sobre el mar. Mi mirada clavada en el horizonte no recuerda ni siquiera mi nombre. Ni siquiera el suyo.
Sentada en las rocas veo correr el tiempo. No llevo reloj que me cuente las horas. Me fio del sol; al menos él no me engaña.
No hay día que piense en todo lo sucedido. Y no hay noche que haga lo mismo. ¡Dios mío, mis ojeras me delatan! Suerte tengo de mis paseos diarios hasta el mar; donde la brisa y el sol hacen que mi piel sea algo menos pálida. Y así aprovecho también para estar un rato a solas. Tener a mis padres a mi lado es una gran suerte en estos momentos, pero hay veces que necesito de la soledad para refugiarme en mí. Sabe Dios que sí.
(...)




(Algo de rojo sobre gris, 2013)



Valle de lágrimas...


“El valle de las lágrimas” de Sonia Marmen, escritora canadiense, es uno de mis libros favoritos. Es una fabulosa historia de aventuras y de amor, de ahí el título plasmado por mí, pues guardo un hermoso recuerdo de su lectura. Se dice que cada libro leído es como vivir otra vida más y, así lo creo yo también. La palabra ‘devorar’ me encanta cuanto a libros se refiere, me gusta esa sensación: devorar libros es sumamente placentero. Recuerdo haberme emocionado, haber reído y haber sufrido página tras página en una historia que transcurre en tierras escocesas; un marco ideal de tonos verdes y abundantes, de montañas y de valles, donde la figura de los highlanders siempre me ha llamado la atención.
‘Valle de lágrimas’, mi poema, no es un reflejo de este libro, pero si un hermoso recuerdo. 

(‘…y para siempre’, así reza en la última frase del libro también)





Valle de lágrimas.


Dejé una lágrima en la almohada,
nació una rosa encima de ella y,
la verdad, amada mía,
que en mi partir
lloré mares de tristeza 
por no saber llorar ante tu presencia.
Y brotó la flor,
reflejo de tu belleza,
por no querer que tú, mi amada,
sintieras la tristeza.
Me fui con todo y me fui sin nada;
me fui sin ti;
partí al alba después de la madrugada,
y sentí,
sentí que algo en mí se quebrantaba.
Y solo sé que fue un error
no haberme despedido de ti,
para poder así seguir recordándote
con la mirada despierta entre mis labios;
dormías tan bella como siempre.
Partí al alba con la mirada al frente
y mi corazón en la almohada.
 Te amo, mi bella dama,
…y (es) para siempre.





(Valle de lágrimas, 2013)




jueves, 3 de octubre de 2013

Eclipse de amor...

                                                 
La piel que habito. De vuelta a mis orígenes…





Eclipse de amor…


Del sol nació el deseo que la luna ahora contempla como un eclipse en toda su plenitud:
mi cuerpo desnudo y el tuyo muy dentro de mí.
Y al vaivén de las olas, y al compás de la mar, y en el silencio callado, y el suspiro final. Se mece cual capitán con su navío arrancado el deseo que penetra sin cesar; desgarrando cada letra de nuestros nombres y aventurándose el verbo una vez más, ¡sin piedad!
Y es tu boca una fuente y son tus pechos dos cántaros que sacian mi sed, y es tu ombligo el límite de un umbral a cruzar. Y, ferviente el deseo no se detiene y avanza a medida que la piel grita ese momento tan esperado, y así, cada vez, más y más. Y así, otra vez, más y más y, cada vez, mucho más. 
De las mieles que yacen en nuestros labios solo queda un último beso final.

Quedan muchas noches en el calendario para poder navegar.
Quedan muchas lunas para podernos, tú y yo, amar.






(Eclipse de amor, 2013)



miércoles, 2 de octubre de 2013

Camins d'aigua dolça...


                   Nua de veu i als braços d’aquesta terra que m’acompanya. 
                   On les mirades es perden. On els somnis es creuen.





Sota el sostre d’un cel blau.
Sobre la sorra de la platja.
Els meus ulls glaucs
es perden al fons d’una mar
d’aigües dolces…


I el cant de les gavines.
I les onades de fons
que les acompanyen.
Tot plegat i en silenci,
tot en pau i tot és calma.





( Camins d’aigua dolça, 2013)