sábado, 27 de agosto de 2011

Almohada de ilusión y melancolía...


“Almohada de ilusión y melancolía… 
¡pero hoy prefiero tu abrazo, amor!”



Noche oscura, o quizás iluminada por la Luna, cama fría, soledad… y un abrazo a la almohada. Se remueven las ilusiones, nos invade la nostalgia,  pero una tímida sonrisa amanece en el vértice de nuestros labios. Son recuerdos de añoranza, son deseos de sentir piel con piel, el calor de un abrazo y el aroma del amor. Hoy no me apetece abrazarme a la almohada, esta noche no, hoy prefiero tu abrazo, amor.



(27 Agosto 2011)


miércoles, 17 de agosto de 2011

Pensamientos en Voz alta...

Aprendí a Querer…

en la necesidad de un Abrazo fiel.


 (De mi poema “Aprendí a Querer…”)




Pensamientos en Voz alta…

“Abrázame fuerte, y no me sueltes. Abrázame en silencio. Abrázame sin permiso, y acurrúcame entre tus latidos, y méceme junto a tus sentidos. Abrázame amig@. Abrázame mamá. Abrázame papá. Abrázame hij@ mí@. Abrázame también, tú, amor mío. Abrázame, sin más, yo te lo pido. Abrázame en la cercanía, y abrázame también en la distancia. Abrázame en tus pensamientos. Abrázame mientras sonría, y abrázame aún cuan mis lágrimas sean presentes. Abrázame sin querer, abrázame queriendo. Abrázame con tu mirada, con tus labios y en tus brazos. Abrázame con tu cuerpo, piel a piel. Abrázame en colores y tiñe mi suspiro. Ven, acércate, y abrázame aunque yo no te lo pida, pero… ¡Abrázame!”


Un instante y mis pensamientos acarician el papel…
¿Quién no necesita de un abrazo? Todos necesitamos de él… y él nos necesita a nosotros. Abrazos de colores aprendí hace algún tiempo, igual que los besos; ¡y cómo me gusta teñirme de ellos! …mientras sonrío. Desde mi alma, desde el fondo de ella, yo te abrazo, a ti, con cariño, desde la inocencia de mi ser, desde el corazón puro y tranparente que late cada segundo de esta mi vida. No necesito del rencor ni del odio para darte mi abrazo, porque de eso, yo, no entiendo. Aprendí que en esta vida estamos de paso, que las tristezas nos abrazan de vez en cuando y que las alegrías nos visten con una sonrisa. Aprendí que la necesidad de cariño es más fuerte que el desprecio. Y aprendí también que no hay nada como un abrazo fiel. Y por eso, hoy, yo te abrazo… porque necesito hacerlo… y porque quiero dártelo, y te lo doy, desde el amor más profundo, desde mi más absoluto amor…
Ahí va mi abrazo fiel, ¡porque así lo siento!





(16 Agosto 2011)

domingo, 14 de agosto de 2011

Aprendí a Querer...


Aprendí a querer…
En la niñez de aquellos años felices.
Entre los pétalos de alegres margaritas.
Con una sonrisa en mi labios.

Aprendí a querer…
En la melancolía de una tarde de lluvia.
En la soledad de mis palabras.
Entre el silencio de algún recuerdo.

Aprendí a querer…
En la necesidad de un abrazo fiel.
En el despertar de aquel primer beso.
Haciendo el amor entre sábanas blancas.

Aprendí a querer…
En tus brazos.
En tu piel.
En tu cuerpo de arcilla y miel.

Aprendí a querer…
Sin nada que perder.
Amando la vida que, hoy,
a mis pies yo celebro.

Aprendí a querer…
Sin miedo, sin miedo al rechazo.
Desterrando de mi mente las palabras,
odio, rencor, y rabia.

Aprendí a querer…
A quererme.
A quererte.
A querer, sin más.

Aprendí a querer…
Y ya nada ni nadie podrá decirme
que no lo sé hacer, porque yo…
¡sí aprendí a querer!




(14 Agosto 2011)


viernes, 12 de agosto de 2011

Imagino, siempre imagino...


Imaginar, sentir, evocar, descubrir, soñar, amar, desear, querer, suspirar… ¡vivir! Vivir, momentos que anhelan ser sentidos… más allá de la imaginación y el deseo. 



Imagino, siempre imagino…

Imagino, siempre imagino… tu aliento pegado a mi cara, tu aliento rozando mi cuerpo, tu aliento embriagando mi esencia. Imagino… tus manos, caricias benditas, posadas en cada pasaje de mi cuerpo. Piel encendida por tu piel, piel que sonríe a su paso… ¡capricho sentido!
Sí, son tus manos las que siembran el deseo. Y son tus ojos que buscan mis ojos... y cada vez que me pierdo, y cada vez que me encuentro, y cada vez que me asomo, luceros que brillan regando de luz, amor y deseo. Sí, y son tus ojos los que siembran también el deseo.
Imagino, siempre imagino. Y deseo, siempre deseo. Y te imagino. Y te deseo. Y anhelo tu risa y tus besos, tus ojos, tus manos y tu pecho, tus brazos, tu cuerpo y mi cuerpo… tu aliento.
Imagino… cada esquina donde encontrarnos, cada lugar donde perdernos, cada rincón donde amarnos. Imagino una noche amando tu cuerpo. Y tu cara pegada a mi cara. Y tus brazos agarrando lo míos. Y tu piel,  tu piel cubriendo la mía. Y tu cuerpo enhebrando mi cuerpo. Y  un suspiro envolviendo el gemido.
Imagino un esplendido sol e imagino también una espléndida luna llena. Imagino un cielo azul e imagino también un cielo oscuro lleno de estrellas. Imagino tu mundo y mi mundo. Y me imagino rendidos tú y yo al eclipse.
Imagino el amor en mayúsculas, e imagino el verbo entregado a nosotros. Me imagino escribiéndote poesía. Y te imagino acunando el verso amante. E imagino esta quimera rozando tu estela y la huella que deja impresa eternamente en mi alma.
Y al final, imagino… tu abrazo protector y los dulces besos que adormecerán mis sentidos. Y ese perfume que llena la alcoba y conserva el aroma de una noche cualquiera amando tu cuerpo, amando mi cuerpo.
Y así, entregada, te imagino…




(12 Agosto 2011)