viernes, 31 de enero de 2014

Sin título...



Cuando la vida pone un cartel que dice ‘se vende’,
cuando tan solo quedan por alquilar sonrisas baratas a cualquier precio,
cuando el silencio asusta más que la propia muerte,
todo y así,
hasta la luna muestra su mejor cara en noches oscuras 
con su oculta presencia.

Polvo, ceniza y polvo…
y un lugar para el olvido.





(Sin título, 2014)


jueves, 23 de enero de 2014

Teatro de sombras...


Certeza:
aire de convicción,
de fe
y de principios asegurados.
Tal vez,
puede ser que sea,
no lo dudes,
o quizá acabe siendo
delirio:
la ensoñación perfecta
del mito eterno
de los sueños;
…quimeras de altos vuelos
y poco porvenir.
Nada se ajusta
a la realidad,
nada encaja al ejemplar
correcto;
trapecio de habilidades,
manualidades dirigidas
por marionetas de teatro
y títeres de poco sentir.
Es la sombra de las palabras
ese lenguaje articulado
del silencio habituado
a estar siempre imaginando
que es verdad
y qué no.




(Teatro de sombras, 2014)


lunes, 20 de enero de 2014

Avenida luna...



Avenida luna,
trece de noviembre,
son las nueve y media
y algún que otro minuto de regalo.
No hay gente en la calle,
las aceras están vacías,
las papeleras llenas;
y echan humo las alcantarillas
en una ciudad de alto consumo.
El idioma es lo de menos
cuando es el silencio quién
siempre acaba hablando.
Avenida luna,
misma fecha,
diez y cuarto de la noche,
y una taza de té caliente entre mis manos.
No hay gente en la calle,
las luces medio apagadas
en una ciudad casi dormida.
No hay gente en la calle
afuera hace frío,
y aquí dentro no distingo
la temperatura.
Avenida luna,
mediados de noviembre,
once de la noche,
una taza de té vacío,
un libro medio abierto,
y un televisor apagado en blanco y negro
mientras consumo el último cigarrillo del día.
Avenida luna
en un calendario casi agotado,
casi media noche,
y yo, aquí, aún despierta
contemplándote.
Avenida luna
eres tú en mi firmamento
y la calle 42 donde vivo.
Avenida luna,
catorce de noviembre…




(Avenida luna, 2014)


Se volvía ola, se volvía…



Se volvía ola
cada vez que el mar
se despertaba,
cada cuando el viento
se agitaba,
en cada luna llena,
incluso dormida,
se volvía ola
entre las sábanas,
agitándose entre sueños,
y rugía,
hasta que descansaba
y la mañana se mostraba…
como si nada.
Se volvía ola,
se volvía ola




(Se volvía ola, se volvía…, 2014)


Es tiempo…




Es tiempo…
Es tiempo de flores marchitas,
de árboles desnudos,
de amores sin rumbo.
Es tiempo de mares revueltos,
de olas exhaustas por tantos abrazos,
de despedidas servidas
en traje de baño.
Es tiempo de idas,
es tiempo de venidas,
de suelas gastadas,
de miradas perdidas.
Es tiempo de leña recién cortada,
de fuego quemado,
de brasas encendidas.
Es tiempo de olores extraños.
Es tiempo de frío.
Es tiempo de frentes arrugadas
frente al espejo del alma,
de ojos caídos,
de sonrisas sin alegrías,
de manos perdidas en los bolsillos;
de cuerpos alicaídos.
Es tiempo de caras lavadas
sin rastro de maquillaje,
de andar por casa con el pijama a cuestas,
de pies enfundados en calcetines usados.
Es tiempo de ausencias,
de soledades buscadas,
de abrazos tan solo dibujados.
Es tiempo de libros abiertos,
de libros cerrados,
de páginas en blanco.
Es tiempo de horas regaladas
sin previo aviso.
Es tiempo de todo aquello
que, sin querer,
acabamos tejiendo
entre algunos pocos recuerdos.
Es tiempo de lunas olvidadas
en un viejo cajón de la cocina.
Es tiempo de otoño
en pleno invierno;
noche oscura…




(Es tiempo, 2014.)