Qué son mis manos ya…

San Juan, noche de verbena, de nostalgias precedidas tras una hoguera, de recuerdos que se apilan, de quemar lo viejo y cambiarlo por el inicio de cosas nuevas por llegar. Pero cada día se muestra ante nosotros una noche de San Juan, sin querer pero queriéndolo saber. No solo es esta noche una nueva oportunidad. Se perfilan ante nosotros nuevas ilusiones, nuevos retos, nuevos gestos… y en nuestras manos, nunca mejor dicho, se mece el inicio de todas ellas. Desde el amor y el valor que lo sigue podemos conseguir todo lo propuesto. Imagínate que son mis manos y, que tú, eres el fruto a alcanzar… persona, sueño, o demás. Qué son mis manos ya… Qué son mis manos sin tu piel cerca de mí, sin tu cuerpo abanderando mis sentidos; si tu ausencia se adivina con un gesto… con mis manos alzándose sutilmente hacía ti. Qué son mis manos sin el contacto del calor, que tú, desprendes (siempre) hacía mí. Qué son mis manos ya, qué son mis manos...